
Igualdad de género como eje articulador: cómo evitar reforzar estereotipos sin darte cuenta en tus clases de Educación Física
“Niños al futbol, niñas a la cuerda” es una frase que probablemente ninguno de nosotros diría hoy en esos términos tan directos, pero muchas de nuestras sesiones siguen organizadas exactamente bajo esa lógica, aunque ya no la digamos en voz alta. El eje articulador de igualdad de género en la NEM existe precisamente para que revisemos esos hábitos que se nos volvieron automáticos.
Después de más de 26 años frente a grupo, puedo decir con honestidad que algunos de estos hábitos los tenía yo mismo sin darme cuenta, hasta que empecé a revisarlos con más cuidado.
Qué plantea realmente este eje
Según el Plan de Estudio 2022 y el fascículo de Mejoredu sobre los ejes articuladores, la igualdad de género apunta a construir una sociedad en la que se eliminen las barreras sociales, económicas, educativas o de cualquier otro tipo que, basadas en prejuicios y estereotipos de género, han obstaculizado históricamente el libre ejercicio y el desarrollo de las personas.
Los ejes, en conjunto, ayudan a mirar las situaciones de la comunidad para no generar, profundizar ni aumentar la desigualdad y la exclusión basadas en el género, la condición física, la situación sociocultural o económica, entre otras. En la cancha eso se traduce en revisar quién participa, en qué rol y con qué expectativas. No se trata de tratar a todos exactamente igual sin distinción, sino de que las oportunidades, las responsabilidades y las expectativas no dependan de si un alumno nació niño o niña.
Dónde se cuela el estereotipo sin que lo notemos
Separar equipos por sexo como opción por defecto
“Niños contra niñas” es rápido de organizar, pero refuerza la idea de que el género define con quién se compite o coopera, en vez de las habilidades o el azar.
Asignar roles según el juego y no según la persona
Dar por hecho que en fútbol las niñas van de porteras y en actividades de expresión corporal los niños solo observan, sin preguntar quién realmente quiere ese rol.
Comentarios “protectores” con doble mensaje
Decirle a una niña “ten cuidado, no te vayas a lastimar” en una actividad donde a un niño no se le dice lo mismo, aunque la intención sea de cuidado, transmite que se espera menos resistencia física de ella.
Lenguaje que invisibiliza
Dirigirse siempre al grupo como “los niños” o “muchachos” cuando hay niñas presentes, en vez de un lenguaje que incluya a todos por igual.
Ajustes concretos para la sesión
Arma equipos mixtos por defecto, no como excepción
Usa los mismos criterios neutrales que ya recomendé para evitar otros conflictos: lista alfabética, numeración, colores. Separa por sexo solo si el contenido específico lo requiere por una razón pedagógica real.
Rota los roles sin asumir preferencias
En vez de decidir tú quién es capitán, quién arbitra o quién anota, deja que la rotación sea por turnos o por sorteo, y observa si de forma natural ciertos roles siempre terminan en el mismo género. Esa observación ya es información valiosa sobre expectativas instaladas en el grupo.
Aplica el mismo estándar de exigencia física a todos
Si una actividad requiere cierto esfuerzo, plantéala igual para todo el grupo, y ajusta después por nivel individual, no por sexo asumido de antemano.
Abre el diálogo cuando el propio grupo reproduce el estereotipo
Si son los propios alumnos los que dicen “eso es de niñas” o “eso es de niños” frente a una actividad, es un buen momento para preguntar abiertamente de dónde viene esa idea, sin sermonear, dejando que ellos mismos empiecen a cuestionarla.
Lo que pasa antes de llegar a la cancha
El fascículo de Mejoredu propone preguntarse qué actividades que realizan los estudiantes, o quienes los acompañan a la escuela, tienen que ver con estereotipos y roles de género. Da ejemplos que cualquier maestro reconoce: alumnos que acompañan a sus hermanos menores antes de llegar, que hacen una actividad del hogar o productiva, o que toman trayectos más largos por situaciones de riesgo.
En Educación Física eso se nota en el cansancio, en la puntualidad y en las ganas de moverse. Antes de concluir que una alumna “no le echa ganas”, pregunta qué hizo antes de llegar. No supongas: conversa con ella y con su familia, y ajusta lo que esté en tus manos.
Cómo se ve con juegos concretos
- Fútbol con pase obligatorio: antes de anotar, el balón debe pasar por tres jugadores distintos. Nadie monopoliza el juego.
- Resorte para todos: en muchos patios es un juego asociado a las niñas. Ponlo en el circuito de todo el grupo y observa cómo cambia la participación.
- Juegos de contacto: forma parejas o grupos por peso y por talla, no por sexo.
- Bailables y ritmos: alterna quién guía y quién sigue en las parejas. En Los bailables de la Guelaguetza en tu clase de Educación Física: cómo trabajarlos sin ser especialista en danza tienes ideas para trabajarlos sin ser especialista en danza.
Cuando el comentario viene de casa
A veces la resistencia no viene del grupo sino de una familia, que prefiere que su hija no participe en ciertos juegos o que su hijo no baile. No se trata de corregir a la familia, sino de explicarle qué trabajas y por qué: que el objetivo es que todos aprendan el mismo contenido motriz. Invítala a observar una sesión si puede y escucha antes de responder. Es una conversación, no un debate.
Grupos de 30 y grupos de 13 a 16
Con 30 alumnos, arma equipos mixtos por sorteo de fichas y cámbialos en cada sesión. Con tres canchas pequeñas hay más oportunidades de tocar el balón y de rotar roles. Con 13 a 16, el reto es distinto: con pocos alumnos los mismos grupos se repiten, así que alterna parejas con frecuencia y revisa que ningún alumno quede siempre con el mismo rol.
Un ejercicio simple para revisar tus propios hábitos
Durante una semana, anota en tu libreta de registro cómo armaste los equipos y quién quedó en cada rol en cada sesión. Al final de la semana, revisa el patrón: ¿los roles de mando o los juegos de contacto fuerte terminaron siempre en el mismo grupo de alumnos? Ese ejercicio de autoobservación suele ser más revelador que cualquier lista de buenas prácticas leída por separado.
Ejemplo completo: fútbol de tres pases con equipos mixtos
Sigue la estructura INICIAL, MEDULAR y FINAL que explico en INICIAL, MEDULAR y FINAL: así se estructura una sesión de Educación Física en la NEM.
Encabezado de unidad
- Grado: 5° de primaria (ajustable a otros grados)
- Campo formativo: De lo humano a lo comunitario
- Eje(s) articulador(es): Igualdad de género, Pensamiento crítico
- Contenido y PDA: los que hayas priorizado en tu programa analítico para el trimestre
- Propósito: que el alumnado participe en un juego de conducción y pase con equipos mixtos, acepte roles sorteados y reconozca cómo se distribuye la participación
Sesión semanal
- Tema: juegos de pase y conducción con equipos mixtos
- Duración total: 50 minutos
- Material: balones de distintos tamaños o pelotas de esponja, conos, paliacates o pecheras de dos colores
INICIAL: sorteo de fichas para formar los equipos del día y un juego de activación corto, como “el semáforo”, en el que todos reaccionan a las mismas señales.
MEDULAR, primera parte: fútbol de tres pases. El equipo debe pasar el balón por tres jugadores distintos antes de poder anotar.
MEDULAR, segunda parte: cada tres minutos se sortean los roles (portero, capitán, estratega que propone ajustes) para que ninguno quede fijo.
FINAL: en círculo, tres preguntas. ¿Quién tocó el balón más veces y por qué? ¿Alguien se quedó sin tocarlo? ¿Qué cambiarían para que todos participen?
Producto o evaluación: observación con lista de cotejo (participa en los pases, acepta el rol sorteado, usa un lenguaje respetuoso, propone ajustes).
Observaciones: con 30 alumnos, tres canchas con dos equipos de cinco. Con 13 a 16, dos canchas pequeñas o una sola con rotación de equipos.
Errores frecuentes al aplicar este eje
- Armar equipos de niños contra niñas “porque es más rápido”.
- Asumir que una niña no quiere jugar fútbol o que un niño no quiere bailar, sin preguntarles.
- Dar siempre los roles de mando a los mismos alumnos.
- Dirigirte al grupo siempre en masculino.
- Hacer del tema una plática aparte en lugar de revisar cómo organizas la clase.
Para cerrar
Trabajar igualdad de género en Educación Física no pide una plática formal sobre el tema, pide revisar decisiones tan cotidianas como cómo armamos un equipo o a quién le damos el rol de capitán. Son ajustes pequeños en apariencia, pero es justo ahí donde los estereotipos se instalan o se desmontan, sesión tras sesión.
Si quieres revisar cómo se conecta con los otros seis ejes articuladores, consulta Los 7 ejes articuladores de la NEM explicados en Educación Física.
Fuentes consultadas
- SEP (2022). Plan de Estudio para la educación preescolar, primaria y secundaria 2022.
- Mejoredu (2023). ¡Aprendamos en comunidad! Fascículo 4: Los ejes articuladores, pensar desde nuestra diversidad.
Para seguir leyendo:
- Los 7 ejes articuladores de la NEM explicados en Educación Física
- El error que cometemos al confundir “meter a todos” con incluir de verdad
- Pensamiento crítico como eje articulador: cómo se ve realmente en tus clases de Educación Física (NEM)
- Cómo manejar los conflictos y las peleas entre alumnos en la clase de Educación Física
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Luis Enrique Morales Ruiz es profesor de Educación Física con 26 años frente a grupo en escuelas primarias de Oaxaca. Es el autor de ProfeDeEF.com, donde comparte planeaciones, actividades y estrategias alineadas a la Nueva Escuela Mexicana desde la experiencia real de aula, no desde la teoría.

